villa chopin

Recorrer en una tarde tres bares, dos hoteles,
y terminar, después de la cena en el restaurante,
en la casa particular de algunos amigos
que sirven el último whisky ya sin criados,
hacia las cuatro de la madrugada
Manuel Halcón ("Desnudo pudor”, 1964)

Henry Boguslawski, ciudadano polaco nacionalizado estadounidense, que había combatido junto a los Aliados, habitó sucesivamente en dos villas de Torremolinos, en la zona de Montemar, el barrio más residencial de la localidad. A ambas bautizó como "villa Chopin" y las convirtió en lugares dedicados a la música clásica, en especial a la del genial compositor polaco Federico Chopin, que aún hoy da nombre a una de ellas, ubicada en la calle Loma de los Riscos. Boguslawski, organizaba todos los años en su residencia un ciclo de conciertos con obras exclusivamente de Chopin, para los que traía excelentes intérpretes internacionales. Muchos de esos intérpretes que luego alcanzaron renombre, deben su empuje inicial a Torremolinos y a este distinguido mecenas.
Los conciertos se celebraban en el jardín y podía asistir a ellos cualquier persona interesada en la música clásica, y por supuesto los vecinos de las villas cercanas. Se solía vestir de smoking y traje largo y, en los descansos, el anfitrión hacía servir champagne. Un busto de Federico Chopin presidía el jardín.
Henry Boguslawski, que había recibido la medalla de Málaga por su apoyo a la cultura, falleció en 1989. El último concierto que se celebró en la casa fue de homenaje, en 1990, y lo dió el famoso pianista Piotr Paleczny. Posteriormente la casa fue vendida, pero aún se conserva y mantiene su nombre.