hotel tropicana

En el gracioso templete con techo de paja,
a cuyas mesas serván de asiento los de los antiguos
tranvías de Málaga, no había un sitio libre
(F. González-Doria, "Au revoir Torremolinos", 1971)

Maurice Beriro, el creador y anterior propietario del hotel Tropicana habla de la historia del establecimiento  pionero en Torremolinos: "al principio era pequeño, pero es que no había otro hotel. Estaba solo el Pez Espada, que estaba terminándose. Pues hicimos el hotel fue un éxito extraordinario. Tuvo un restaurante fantástico, al que venían de toda España, había una pequeña pista de baile, con un pianista. Se podía bailar sin ser un night club. La pista todavía existe...".

La del Tropicana "fue la primera playa donde se utilizó el bikini". En el mismo artículo, el periodista Francisco Lancha, responsable durante décadas de la información turística en SUR, rememora que el famoso Beach Club del Tropicana: "consiguió revalorizar la playa como lugar de ocio, con el primer gran chiringuito de la Costa del Sol, montado con vagones de ferrocarril". Como señala el artículo, el que quería figurar iba al Pez Espada, pero para divertirse tenía que ir al Tropicana (SUR de 28-6-01, crónica de Héctor Barbotta) .
Por nuestra parte solo añadir que el hotel Tropicana -pese a las ampliaciones y reformas- ha sabido mantener su estilo propio, su decoración característica elegante y tropical, su preciosa piscina en forma de riñón tan propia de los años sesenta y su ambiente acogedor y cuidado.

Beach club del Tropicana
Un cervatillo en el beach club. Cedida por Meye Ortiz
Enrique Berral y Miso Asaban en el beach club del Tropicana.
Cedida por su hija Thalia Berral
Restaurante del hotel Tropicana. Cedida por Thalia Berral