la nogalera y playamar

Esta ciudad llamada La Nogalera
es como un trasatlántico
varado dentro de Torremolinos

Antonio D. Olano (“Guía Secreta de la Costa del Sol”, 1974)

Plano de La Nogalera. Cedido por Inmobiliaria La Nogalera S.A.

Dos de las principales urbanizaciones de Torremolinos, La Nogalera y Playamar, fueron construidas ambas en 1963 por el arquitecto Antonio Lamela Martínez, a quien ya hemos hecho referencia en el apartado de arquitectura.

La Nogalera fue un auténtico hito arquitectónico. El promotor fue don José Osinalde Peñagaricano. El proyecto se desarrolló sobre un solar de 23.500 m2. La zona comercial se sitúa al nivel de la calle mientras que los jardines y las entradas principales de los edificios se ubican en alto. Los apartamentos se reparten en seis edificios y la urbanización cuenta con varias piscinas, minigolf, zonas de esparcimiento, garajes. Actualmente existen en La Nogalera 408 viviendas. El número total de fincas, entre locales y apartamentos, es de 770. Se inauguró oficialmente en 1966, con presencia del ministro Manuel Fraga Iribarne.

La Nogalera recién construida. Cedida por Alberto Osinalde
Calle Guetaria, actual Danza Invisible, cone el edificio D en construcción.
Cedida por Manuel Fernández Muñoz
Inauguración oficial de La Nogalera (1966).
Fotografía cedida por Inmobiliaria La Nogalera / Familia Osinalde
Fotografía cedida por Daniel Lorenzo Dirksen

Los materiales fueron cuidadosamente seleccionados y el empleo de la madera ennobleció tanto los locales comerciales (por desgracia ha sido suprimida en casi todos ellos) como los techos de las galerías comerciales y de las terrazas de las viviendas. Son magníficos también los luminosos que se situaron en las dos torres más altas. Los apartamentos fueron arreglados por el decorador Sáez.

La Nogalera. Jardín en terraza. Postal Ediciones Beascoa

Imágenes cedidas por Inmobiliaria La Nogalera S.A.

Bar holandés Valkenburg (1972). Postal Montero.
A su izquierda asoma el restaurante danés Viking. De la familia Hansen
Interior. Cedida por Inmobiliaria La Nogalera
Chica en La Nogalera. Cedida por Thalia Berral
Chica en La Nogalera. Cedida por Thalia Berral

Para lograr la transición con la arquitectura tradicional de de Torremolinos, se realizó el llamado “Pueblo andaluz de La Nogalera”: una serie de locales con fachadas típicas que fueron muy codiciados para la instalación de restaurantes y bares y sirvieron de fondo para no pocas postales.

Pueblo andaluz de La Nogalera

Fotografías cedidas por Inmobiliaria La Nogalera

Restaurante Estocolmo. Elsa Danielsson, su propietaria, en el balcón.
Postal Baena

La Nogalera fue sinónimo de lujo en la época dorada de Torremolinos. Y recibió la Placa de plata al Mérito Turístico otorgada por el Ministerio de Información y Turismo.
Sus locales comerciales ostentaron nombres que ya pertenecen a la historia local: el King´s club, los restaurantes Estocolmo, El caballo vasco, El Igueldo y Cosa Nostra, propiedad del actor italino Massimo Serato;, la creperie La vaca sentada, el bar Elle et lui, la Librería Internacional, las confiterías Reine Astrid y Bagatelle; la tienda de modas Ekseption. Dos literatos tuvieron sendas tiendas de antigüedades en los locales de La Nogalera, el poeta Pablo García Baena fue propietario de El Baúl en el local nº 409; y el novelista húngaro András László tuvo Capricornio, en el local nº 14, Otros antiguos negocios aún continúan en funcionamiento como los restaurantes Los Pampas, El gato viudo, y el pub Pour quoi pas?. Y las galerías interiores albergan hoy numerosos pubs y discotecas, muchos de ambiente gay.

La comunidad de propietarios rinde homenaje a León Herrera,
ministro de Información y Turismo (1974).
Cedida por la Inmobiliaria La Nogalera.

Entre los residentes de La Nogalera estuvieron el escritor Edgar Neville, que adquirió uno de sus apartamentos, al igual que el ministro León Herrera, y el "rey del acero" José María Aristrain Noain. También residió en La Nogalera el mítico falsificador de obras de arte Elmyr de Ory. Y en los veranos el escritor y letrista Rafael de León, el compositor Juan Solano, o la famosa presentadora de los años 60 Marisol González 

Playamar, junto al actual paseo marítimo de El Bajondillo, se alzó sobre 54.000 m2. La urbanización comprende 21 edificios de 15 plantas cada una. Fue muy polémica en su día por su gran altura e incluso se especuló con la posibilidad de demoler los edificios que ya habían sido construidos. Ello no impidió que el conjunto fuera premiado en 1969 por sus méritos turísticos.
Hoy en día se rebela como un ejemplo fundamental para la comprensión de la arquitectura del turismo. Entre sus muchas virtudes están sus amplias zonas ajardinadas, sus áreas de esparcimiento (piscinas, pistas de tenis, zona comercial), la gran avenida que cruza entre sus edificios, el carácter diáfano de las plantas bajas. Se estudió la forma de lograr que todos los apartamentos tuvieran amplias terrazas, buenas vistas y estuvieran aireados y soleados. Playamar constituye hoy una de las zonas residenciales más privilegiadas de Torremolinos.

Playamar. Fotografía Estudio Lamela

Playamar. Postal cedida por Salvador Villena

Playamar. Fotografía de García Pelayo para la revista Blanco y Negro (1972)

Playamar. Postal cedida por Salvador Villena Rico
Playamar. Postal Domínguez
Rotundidad de la arquitectura antes de ser destrozada por los cierres
Playamar (1962). Postal Ediciones Costa del Sol
Playamar. La playa
Año 1969. Maru Martos y sus hijos Antonio, Carmen, Jose y Javier Ojeda.
Cedida por Javier Ojeda (cantante de Danza Invisible)
Playamar. Postal Ediciones Corona
Piscina Las Barcas, en Playamar. Bob Reed, instructor de natación (1970)
Piscina Las Barcas, en Playamar (1973). Cedida por Bob Reed